Luis Arzola

Edición por Soy Quien Soy

abril 4, 2019

Hola, me llamo Luis Arzola y tengo 27 años. Quiero comenzar diciéndoles que desde que era un niño siempre me sentí diferente, sentía que algo en mí no era igual a los demás. Desde que tengo memoria he sentido atracción por mi mismo sexo, pero al principio no lo entendía.   

Vivo en Monterrey,  creo que es una ciudad donde guardamos muchas apariencias, lo cual en ocasiones contribuye a cerrarte en esos temas. Durante el transcurso de mi niñez y adolescencia pocas veces escuché sobre qué era ser homosexual y no me sentía identificado con lo poco que conocía sobre eso. No me identificaba con los niños afeminados que sufrían mucho bullying en la escuela, ni tampoco con los amigos de mi prima que tenían un show drag.  Aún con lo relacionado a las apariencias, jamás he experimentado de cerca ningún tipo de discriminación hacia mi persona o hacia alguien similar a mí; tuve la suerte de siempre vivir rodeado de personas muy inteligentes y abiertas a todos los temas, desde mi familia hasta mis amigos. En toda mi niñez y adolescencia tuve novias, creo que lo hacía por el ejemplo que recibía de mis compañeros, pero siempre noté que mi atención se centraba más en ellos que en ellas, para mí era normal por el simple hecho de ignorar sobre esos temas.

Cuando entré a la preparatoria las cosas dieron un giro.  Durante mi primer día de clases vi a un chico que captó mi atención por completo, lo primero que pensé al verlo era que tenía que estar con él. Acababa de enamorarme por primera vez, y de un hombre. Le empecé a hablar, esto aún sin saber que él me iba a corresponder.

Viví muchas cosas con él, nos dejamos llevar por lo que sentíamos. Al principio esto nos hacía sentir muy bien, pero al transcurrir el tiempo fue complicándose un poco, en particular porque era difícil ponerle nombre a lo que hacíamos y no era fácil admitir nuestros sentimientos. Comenzamos a tener muchos problemas tratando de entendernos y todo acabó muy mal. Terminamos. Entiendo que para él era un poco más complicado asimilarlo, su familia era muy tradicional y religiosa.  En mi caso se suponía que sería más fácil, al culminar mi relación con este chico, les hice saber a mis cercanos que era homosexual.  Para mi sorpresa no fue un problema para nadie, no obstante para mí sí. No lo concebía, toda la vida siempre me había imaginado con esposa e hijos y los problemas de aceptación de este chico me ocasionaron mucha confusión, no quería aceptarme. Sufrí una fuerte depresión que derivó en anorexia y no por el hecho de no aceptar mi cuerpo, si no por no reconocerme a mí como lo que era, como lo que soy.

Fueron años complicados, noches muy largas, mañanas donde parecía imposible levantarse.  Pensé en la muerte y en el suicidio muchas veces. Era extraño que todos a mi alrededor lo aceptaran pero yo no pudiera hacerlo.  Pasé por muchos exámenes médicos, tratamientos, terapias, medicamentos, intenté acercarme a la religión, sin éxito. Al final, mi medicina fue la gente que me rodeaba, perdí muchos recuerdos a causa de este desastre, pero nunca olvidaré como mis papás, mis hermanos, mis tíos, primos y amigos estuvieron a mi lado durante este proceso.  Esto me dio la fuerza de continuar, fue complicado al principio pero no quería defraudar a los que me apoyaban a salir de esto. En el transcurso fui conociéndome, reconociéndome;  me fui dando cuenta que para ser homosexual no tengo que ser un estereotipo, que mi orientación sexual no me define. Nunca he tenido problema en ningún trabajo o grupo social a causa de ser quien soy.


Hoy soy más feliz que nunca, he vivido cosas increíbles después de todo eso.  He aprendido a valorar mucho la vida y a valorar quien soy, porque al principio me sentía muy diferente, pero descubrí que no era por ser homosexual, si no por el solo hecho de ser yo mismo. Ahora me gusta ir bajo esa premisa, la de que sin importar nuestra raza, sexo, género, orientación sexual, situación económica y demás cosas, nos puedan hacer sentir diferentes. Debemos ser nosotros mismos y es lo mejor que podemos compartirle a los demás. No se limiten y no se repriman, digan eso que piensan, exploren eso que sienten, hagan eso que aman y nunca dejen de ser ustedes mismos. Ayúdenme a compartir mi historia.

Puedes encontrar a Luis en redes sociales Instagram: @freddrdz y Twitter: @freddrdz

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